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CONFERENCIA DE CONSULAE EN RANKIA «La inversión temática: la clave para aumentar su rentabilidad a largo plazo»

El mundo actual está en constante evolución. La innovación y el ingenio humano no para de desarrollar ideas que contribuyen a ese cambio. En Consulae EAF pensamos que invertir en las temáticas adecuadas puede ayudar a que los inversores se beneficien de los cambios estructurales y coyunturales que puedan revolucionar la economía.

 

 

¿Están preparados los inversores autogestionados para un cambio de ciclo?

Leíamos este fin de semana un artículo en el que hablaba sobre que en países como Reino Unido o Alemania, la mayoría de inversores particulares contrataba los servicios de un asesor financiero, mientras que España por su parte estaba a la cola de Europa a este respecto.

Esto es algo que llevamos mucho tiempo advirtiendo, y es que muchos inversores españoles se han acostumbrado al «asesoramiento» aparentemente desinteresado que recibían de su banco de toda la vida, un asesoramiento que como ya hemos advertido en otros artículos, puede ser todo menos independiente.

También es frecuente ver carteras de inversión que se han ido configurando con las ideas que se escuchan o leen en los medios de comunicación, algo que puede funcionar bien de manera puntual o cuando las bolsas son alcistas, pero que a largo plazo tiene por norma general, un mal resultado para el inversor.

Uno de los errores más frecuentes que cometen los inversores que tratan de gestionar su patrimonio de manera autodidacta, es que ven el mercado y la situación económica tomando como referencia lo que ha hecho el mercado el pasado. Por ejemplo, este tipo de inversores es muy dado a comprar fondos de inversión que lo han hecho muy bien en los últimos meses o años, sin pararse a pensar en cómo lo harán a futuro. También es bastante común en el inversor autogestionado, dejarse llevar por el pánico o la euforia en un momento determinado, algo que por norma general, lleva a tomar decisiones precipitadas y erróneas.

La diferencia principal que hay entre un asesor profesional y un inversor autogestionado es que el asesor, además de poseer la formación, experiencia y conocimientos adecuados, cuenta con medios y herramientas para analizar la situación a futuro y detectar que posibles hechos pueden afectar al mercado y dónde puede ser más aconsejable invertir. En este caso, la famosa frase «beneficios pasados no garantizan beneficios futuros«, es la máxima que todo gestor debe realizar en las carteras de sus clientes.

De echo, el éxito en la gestión radica en adelantarse a los acontecimientos y saber deshacer posiciones cuando el mercado puede ver peligrar su tendencia o tomarlas cuando es el momento más oportuno.

¿Se ha quedado fuera del mercado este 2019? Así actuaríamos nosotros.

Este inicio de año 2019 está siendo especialmente bueno, si uno lo mira de una manera aislada, pero si tenemos en cuenta lo que ha acontecido en el mercado durante el pasado 2018, se podría entender este rebote que está teniendo el mercado, como un ajuste del exceso de pánico vendedor que se produjo especialmente en los meses de octubre, noviembre y diciembre.

En este momento, la sensación que tenemos es que el mercado está subiendo en base a que se está descontado la posibilidad de un acuerdo comercial entre China y Estados Unidos, algo que todavía no ha llegado y que hasta que llegue puede todavía dar volatilidad al mercado. Además, consideramos que no se está teniendo en cuesta especialmente el desarrollo y posibles consecuencias del Brexit, por lo que consideramos que los riesgos que el mercado tiene por delante no son pocos.

Esta introducción, nos sirve de argumento para exponer a todos aquellos inversores que durante las caídas del año pasado deshicieron posiciones llevados por la tensión y el miedo que les provocaron las caídas de las bolsas. A estos inversores que se han quedado fuera del mercado y que no saben si tomar ahora posiciones o esperar, les recomendaríamos prudencia y paciencia.

Nuestra experiencia nos dice que no es aconsejable correr detrás del mercado, especialmente cuando este ya ha llegado a zonas de resistencias. Con un S&P500 rozando la gran resistencia de los 2.800 puntos, un DAX en los entornos de 11.600 puntos, o un Eurostoxx en 3.300 puntos, consideramos que tomar posiciones alcistas en este momento puede suponer más riesgo que beneficio.

Nuestro consejo sería el de tener la paciencia suficiente como para esperar a que los mercados tengan alguna corrección que pueda permitirnos una entrada en unos niveles más agradables.

La codicia y el miedo, dos grandes enemigos de los inversores.

A la hora de invertir en los mercados financieros, el factor psicológico es uno de los principales problemas a los que se tienen que enfrentar los inversores. Dentro de esto, hay dos factores que especialmente suelen costarle dinero y rentabilidad a los inversores, la codicia y el miedo.

Codicia

La codicia suele producirse en momentos alcistas del mercado o tras grandes correcciones. Los inversores que tienen liquidez, suelen tender a pensar que se van a quedar «fuera de la fiesta», mientras que los inversores que tienen posiciones compradas, buscan llevarse «el último euro».

En nuestra opinión, para poder ganar dinero en los mercados con una cierta recurrencia debemos dejar a un lado esos pensamientos, y tratar de buscar siempre un método de trabajo que nos permita alcanzar unos objetivos reales y factibles, y no tratar de especular con posibilidades, o lo que es lo mismo, intentar acertar constantemente el timing del mercado.

Por experiencia sabemos que la mayoría de inversores que se dejan llevar por la codicia, acaban perdiendo dinero.

Pánico

El pánico por el contrario, suele producirse en momentos de correcciones en las bolsas, y trae consigo la toma de decisiones precipitadas.

Esto suele generar que se produzcan ventas en los momentos menos oportunos, y que por tanto se vicie la operativa por así decirlo. Lógicamente, un inversor que vende en un momento de pánico y observa un rebote en el mercado, tenderá a volver a incorporarse rápidamente al mismo, sin valorar si ese rebote es o no creíble. Pasar del pánico a la codicia, nunca va a llevarnos en la buena dirección. También suele ocurrir que tras una venta por pánico, hay inversores que aún valorando si el rebote es creíble o no, y viendo señales de que el mercado sí tenga motivos para subir, no se atreven a incorporarse al mismo, hasta que ya es demasiado tarde.

Por tanto, vender en momentos de pánico, puede producir dos efectos, uno una vuelta al mercado de manera anticipada, o una vuelta al mismo tardía. 

Como hemos comentado en muchas ocasiones, cuando empezamos a entrar en una fase de nerviosismo con nuestras inversiones, debemos de analizar qué motivos está llevando al mercado a corregir, y valorar si estamos ante un momento de venta o estamos ante un momento de tener paciencia y aguantar posiciones. Hacer este ejercicio, nos evitará una mala toma de decisiones.

El Asesor Financiero

A la hora de saber controlar los momentos de codicia y los momentos de miedo, suele ser determinante contar con una visión experta que nos ayude a tomar las mejores decisiones en cada momento. Es por ello que contar con un Asesor Financiero, que pueda ayudarnos a manejar este tipo de situaciones, puede ser nuestra mejor baza.

Tengan en cuenta que manejar nuestro propio patrimonio suele ser muy complicado, ya que hay factores psicológicos que queramos o no son insalvables. Sin embargo, un tercero puede aportar un gran valor añadido, ya que el hecho de no tener ese condicionante psicológico, mejorará sin duda el acierto en la toma de decisiones.

 

Resolvemos un error frecuente a la hora de consolidar beneficios.

Hoy, vamos a tratar de subsanar un error que hemos visto que comenten algunos inversores a la hora de realizar plusvalías en un fondo de inversión o en una acción.

¿De qué error se trata?

Muy sencillo, imaginen un inversor que ha comprado 10.000€ en un fondo de inversión o en una acción, y pasado un tiempo va ganando 500€. Para consolidar ese beneficio de 500€ lo que hacen algunas personas es vender 500€ de su inversión, justo lo que llevan ganado. Sin embargo, esta manera de actuar es totalmente equivocada.

¿Por qué?

Para poder consolidar el beneficio que lleva acumulado un producto, debemos vender o traspasar la totalidad de la inversión que tenemos, no únicamente la parte de la plusvalía, ya que si lo hacemos así, solo estaremos consolidando una parte proporcional. Es decir:

Si en el ejemplo anterior queremos consolidar 500€, deberíamos de vender los 10.500€ que vale su inversión. Si solo vende 500€, estaría vendiendo algo menos de un 5% de su posición, por lo que la plusvalía que consolidaría, al ser proporcional, también sería de algo menos de un 5% (es decir, unos 25€).

¿Comprar un fondo solo teniendo en cuenta las comisiones? Error.

A la hora de invertir, uno de los factores que más preocupa a los inversores es el tema de las comisiones del producto que van a contratar, algo que vemos totalmente normal, pero que en el caso de los fondos de inversión en ocasiones puede derivar en un error.

Comisiones a la hora de comprar acciones

Históricamente, muchos inversores han comenzado a dar sus primeros pasos en el mundo de las inversiones con la compra y venta de acciones. Lógicamente en este caso, es normal que a la hora de trabajar con un determinado broker, las comisiones que este cobre por la operativa, puede ser algo determinante a la hora de invertir. Al fin y al cabo, una acción de Telefónica, es la misma se compre en Bankinter o en el Banco Santander. Sin embargo, las comisiones de estos dos bancos a la hora de comprar o vender esta acción son seguramente diferentes. En este escenario, buscar las comisiones más baratas es lo adecuado.

Comisiones a la hora de comprar fondos de inversión

Sin embargo, en el caso de los fondos de inversión, invertir siguiendo el criterio de buscar el fondo más barato, puede ser un gran error, ya que existen muchos fondos de inversión con políticas de inversión diferentes, y cuyas comisiones de gestión suelen depender del perfil de riesgo del fondo y de su ámbito de inversión.

Es decir, dentro de los fondos de inversión, existen fondos monetarios, de renta fija, mixtos, de renta variable… y dentro de cada uno de estos, pueden existir a su vez muchas subcategorías. Dependiendo de esto, el fondo cobrará una comisión mayor o menor. Como hemos comentado, esto suele depender de las dificultades de gestionar el fondo y su política de inversión. Es muy comprensible por tanto, que un fondo monetario que apenas conlleva gestión, tenga unas comisiones muy bajas, mientras que un fondo de renta variable emergente debería de tener unas comisiones bastante más elevadas.

Por norma general, cuanto más potencial de rentabilidad tenga un fondo de inversión, mayor será su comisión de gestión, ya que se supone que para lograr ese potencial de rentabilidad, tendrá que invertir en activos que conllevan una mayor volatilidad y por tanto unas mayores dificultades de gestión para su equipo gestor.

Así pues, creemos que el criterio de selección de fondos de inversión, nunca debe tener las comisiones del fondo, como un factor determinante a la hora de la contratación. Solamente en el caso de que dentro de nuestra selección de fondos, haya dos o tres de la misma categoría, con el mismo o similar perfil de riesgo y con la misma política de inversión, que elegiríamos por supuesto el más barato.

Si por ejemplo tenemos dos fondos de renta variable, uno que ha logrado a 3 años una rentabilidad media del 12% con una volatilidad del 8% y que cobra una comisión de gestión del 1,50% y otro que al mismo periodo ha logrado una rentabilidad media del 10% con una volatilidad del 9% y que cobra una comisión de gestión del 1%, no duden que nosotros nos quedaríamos con el más caro, ya que pagar esa mayor comisión nos sale a cuenta, visto que el fondo no solo saca más rentabilidad media, si no que lo hace con una menor volatilidad.

Nuestra recomendación, es que si ven un fondo que les gusta, y cobra una comisión de gestión que les parece elevada, vean si el motivo de que esa comisión es elevada está justificado. ¿Cómo?; comparándolo con fondos de la categoría, viendo si el gestor hace un buen trabajo y bate al índice y a la media de su categoría, mirando si el fondo tiene un buen ratio de Sharpe…

Si encuentran dos fondos de inversión que se ajustan a sus necesidades, y que son muy similares en su composición, rendimiento, volatilidad, gestión… entonces sí, compren el más barato.

 

La importancia de conocer y entender los productos en los que invertimos

En estos últimos años, hemos leído multitud de noticias acerca de ahorradores afectados por productos con los que han perdido dinero, como por ejemplo las famosas Preferentes entre otros. Una característica común entre la mayoría de estos ahorradores, era que ninguno de ellos sabía lo que eran las Preferentes y cómo funcionaban, por lo que tampoco llegaban a entender cual era el riesgo real que estaban asumiendo con el producto.

Es importante entender bien en qué se está invirtiendo

Para evitar situaciones como estas, es fundamental que a la hora de invertir, contratemos productos que entendamos perfectamente, al menos en sus características básicas.

Esto nos ayudará a comprender los riesgos del producto, y cómo pueden afectar estos a la evolución de nuestra inversión.

La figura del Asesor Financiero

Cuando trabajamos con un buen Asesor Financiero, una de sus funciones es la de ayudarnos a comprender los detalles y características de los productos que van a componer nuestra cartera de inversiones. En el caso de que nuestro Asesor nos proponga una inversión, y no nos explique en qué consiste y cuales son sus ventajas o riesgo, deberíamos de exigirle que lo haga.

Otras cuestiones a tener en cuenta

Sin embargo, creemos que no es suficiente únicamente con comprender las características del producto. Hay otras cuestiones que debemos revisar antes de contratar un producto. Nosotros nos plantearíamos las siguientes cuestiones:

¿Es este producto adecuado para lograr mis objetivos?

¿Cuánto puedo ganar o perder con este producto? ¿La relación rentabilidad/riesgo es realista?

¿Qué horizonte temporal es el adecuado para invertir en el producto?

¿Existen alternativas mejores para lograr mis objetivos?

¿El coste que tiene el producto es proporcional a lo que me ofrece?

El peligro de la publicidad

En muchas ocasiones, los medios de comunicación publican noticias acerca de productos de inversión que parecen ser fantásticos en todos sus aspectos. Sin embargo, hemos de tener en cuenta que la mayoría de esos artículos, suelen ser noticias promocionadas, es decir, noticias que están pagadas por quien vende o comercializa dicho producto, por lo que hay un interés claro en que lo que se cuente en la noticia sea visto por el lector como algo atractivo.

En caso de duda, nosotros siempre recomendamos que consulte con su Asesor los detalles del producto. Puede ser que realmente sea un producto que le interese y encaje o puede ser un producto que no merezca la pena.

 

La paciencia, una virtud para encontrar las buenas oportunidades de compra.

Error de principiante: Anticiparse en las compras

 

A la hora de invertir en los mercados financieros, una de las principales cualidades que hay que tener, es saber manejar correctamente los tiempos de la inversión. Dentro de este manejo de los tiempos, hay algo que consideramos muy importante, y que no es otra cosa que tener la paciencia necesaria para invertir en el momento más adecuado.

Muchos inversores principiantes, cometen el error de anticiparse a la hora de comprar. Generalmente esto suele ocurrir, porque no se ven las posiciones en liquidez como una parte más del proceso de inversión, si no como una pérdida de rentabilidad o de coste de oportunidad, por lo que aprovechan cualquier caída en el mercado para comprar, sin pararse a pensar si el mercado está dando una oportunidad, o realmente no.

Una pregunta que solemos hacerle a este tipo de inversores, es si prefieren un escenario en el que durante unas semanas o unos meses, no estén ganando rentabilidad, o si prefieren estar comprados y perdiendo dinero. Aunque la pregunta parece que tiene una respuesta sencilla, hay muchos inversores que prefieren estar comprados, y no en liquidez.

No es malo estar en liquidez de vez en cuando

 

Como hemos comentado en muchas ocasiones, los mercados suelen funcionar por ciclos, y lógicamente no en todas las fases del ciclo, es conveniente estar comprado. Hay ocasiones, donde los activos de riesgo están en momentos de corrección y es en estas ocasiones cuando es interesante tener activos de bajo riesgo y por qué no liquidez.

Tengan en cuenta, que en fases bajistas del mercado, especialmente cuando se producen cambios de ciclo, las correcciones suelen prolongarse durante meses, e incluso años. En estas fases, las caídas no son continuadas, si no que dentro del movimiento principal de corrección, puede haber rebotes que generalmente suelen ser una «trampa» para los inversores que quieren estar siempre comprados, ya que lo que estos rebotes producen es que las entradas se hagan a precios altos.

Así pues, deben intentar ver un poco más allá, y tratar de discernir en qué momento están los mercados, para poder distinguir las oportunidades de compra, de los movimientos de engaño. Es por ello, que la paciencia en estos casos es una virtud, ya que nos dará la posibilidad de analizar tantos factores como podamos para poder tomar la decisión más adecuada.

Somos conscientes de que esta labor es complicada, y que por supuesto no está al alcance de cualquier inversor, por lo que hacemos especial hincapié en la necesidad de contar con un asesor financiero profesional que les pueda ayudar en la toma de decisiones.