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CONFERENCIA DE CONSULAE EN RANKIA «La inversión temática: la clave para aumentar su rentabilidad a largo plazo»

El mundo actual está en constante evolución. La innovación y el ingenio humano no para de desarrollar ideas que contribuyen a ese cambio. En Consulae EAF pensamos que invertir en las temáticas adecuadas puede ayudar a que los inversores se beneficien de los cambios estructurales y coyunturales que puedan revolucionar la economía.

 

 

¿Cómo manejar situaciones de pánico en los mercados?

Cuando el mercado sufre fases prolongadas de incertidumbre y las bolsas corrigen con fuerza, suelen darse momentos de confusión y por qué no decirlo, pánico entre muchos inversores, que todos deberíamos de saber manejar adecuadamente.

Sin embargo, somos conscientes de que no siempre es sencillo manejar este tipo de situaciones, en las que la parte psicológica y emocional se suelen anteponer a las decisiones racionales.

La parte emocional juega en nuestra contra

Por ello, y aunque pueda parecer difícil de llevar a cabo, lo que todo inversor debe de tratar de hacer cuando llegan estos momentos de fuerte incertidumbre y tensión en los mercados, es dejar a un lado su parte más emocional y actuar de la manera más fría posible, evitando tomar decisiones en caliente que puedan perjudicarle a medio y largo plazo.

Podríamos decir, que en momentos de pánico, hay que dejar de actuar como un ser humano, y tratar de actuar de la manera más mecanizada posible.

Tolerancia al riesgo y horizonte temporal

Pero para ello, es necesario tener muy claros y presentes dos cuestiones claves, que siempre recomendamos decidir antes de realizar cualquier tipo de inversión: el horizonte temporal de la inversión, y el nivel de riesgo deseado para dicha inversión.

Cuando un inversor tiene una cartera adaptada a sus necesidades temporales, y con un riesgo que es capaz de tolerar, hemos comprobado a lo largo de nuestros años de experiencia, que puede reaccionar mucho mejor a las situaciones de tensión en los mercados, lo que contribuye a una mejor toma de decisiones a corto plazo que siempre irán en su beneficio en el largo plazo.

Sin embargo, en inversores que no han adecuado su cartera al riesgo que pueden asumir, o no han planteado bien su horizonte temporal, este tipo de situaciones de pánico en los mercados suele provocar una serie de decisiones contraproducentes, como por ejemplo, realizar ventas en momentos de máxima tensión (con lo que lo más probable es que se pierdan posteriores rebotes del mercado).

Buscar constantemente el timing del mercado: error

También hemos detectado, que este tipo de inversores suelen ser más cortoplacistas, y tratan de buscar constantemente el timing del mercado, lo que tampoco consideramos que sea lo más apropiado, ya que en fases negativas de los mercados, es muy probable que este tipo de comportamientos contribuya a que sus carteras sean menos eficientes.

Conclusiones

Así pues, en nuestra opinión y experiencia, este tipo de fases de los mercados, no debe de pillarnos nunca con nuestra cartera fuera de nuestro perfil de riesgo, es decir, no debemos de tener nunca más riesgo del que podemos tolerar, por muy positivos que estemos con el mercado o por mucho que hayan caído estos. También consideramos que ajustar las inversiones a los diferentes horizontes temporales que pueda tener nuestra cartera es fundamental para evitar que ajustes prolongados en los mercados nos castiguen especialmente. Para horizontes temporales de corto plazo, deberíamos de asumir un riesgo escaso o nulo, mientras que para horizontes temporales de largo plazo, sí que podríamos considerar activos de mayor riesgo, como la renta variable por ejemplo.

Una vez que nuestra cartera está bien estructurada, deberíamos de no dejarnos llevar por el ruido del mercado y analizar con calma la situación. Muchas veces, los movimientos de pánico en el mercado son muy puntuales y suelen ser grandes oportunidades de compra a largo plazo. Por lo tanto vender en estos momentos, puede perjudicarnos seriamente. Actuar con calma y tener paciencia es clave.

El Asesor Financiero, nuestro gran aliado

La parte más importante es detectar el ciclo de mercado en el que nos encontramos, ya que si las correcciones se producen en una parte de ciclo madura o de contracción, sí que deberíamos de hacer ajustes en la cartera. Por ello, contar con la ayuda de un asesor financiero, puede ser clave para el desarrollo de nuestra economía y también le puede ayudar a tomar mejores decisiones de inversión.

¿Quiere empezar a invertir? Utilice los productos adecuados.

Muchas veces, tenemos reuniones con ahorradores que han decidido dar un paso más en su salud económica, y quieren comenzar a invertir su dinero. Sin embargo, y especialmente cuando estos ahorradores no tienen demasiada formación financiera, surge la gran cuestión: ¿en qué invierto y cómo lo hago?

Debemos invertir en productos que podamos entender

Como hemos comentado en muchas ocasiones, no es necesario invertir en «cosas extrañas o complicadas» para poder sacar rentabilidad a nuestro dinero. Por lo tanto, nuestro primer consejo es que utilicen siempre productos que conozcan y sean capaces de entender, ya que así podrán valorar los riesgos y beneficios que tiene esa inversión.

Fondos de Inversión. El activo de inversión por excelencia

Profundizando un poco más en el ahorrador principiante, creemos que uno de los activos que mejor le encajan a la hora de comenzar a invertir, son los fondos de inversión, que como ya hemos comentado otras veces, reúnen una serie de condiciones que creemos son muy interesantes. Pero no creemos que los fondos de inversión sean un producto solo aconsejable para inversores principiantes, ni mucho menos. De echo, a lo largo de nuestros años de experiencia, hemos podido comprobar como independientemente de la experiencia o formación de los inversores, el producto preferido para invertir son los fondos de inversión.

Ventajas de invertir en fondos de inversión

Recordemos brevemente algunas de sus ventajas:

– Podemos aprovecharnos de la diversificación. Al ser productos que cuentan con un gran patrimonio, tienen capacidad para invertir en muchos más activos que un inversor particular.

Costes bajos. Los fondos cobran una comisión de gestión anual. Sin embargo, si pensamos lo que nos costaría replicar la cartera que pueden tener un fondo de inversión, llegaríamos a la conclusión de que sería muchísimo más caro.

– Evitamos barreras de entrada. Hay mercados que para un particular son poco accesibles, principalmente por un tema de costes. Es decir, para un particular, suele ser bastante caro comprar en mercados internacionales por ejemplo, o difícil llegar a tomar posiciones en divisas o materias primas (se utilizan derivados y se necesita cierto capital). Sin embargo para un fondo, esos problemas no existen.

Nos aprovechamos de una gestión profesional. Los fondos están gestionados por un equipo de profesionales, que se dedica a buscar y analizar las diferentes oportunidades que se generan en los mercados financieros. Además, los profesionales suelen utilizar herramientas complejas para hacer inversiones o protecciones en su cartera, herramientas que no suelen estar al alcance (ya sea por costes o por complejidad) de los inversores particulares.

Así pues y como conclusión, creemos que por utilizar productos complejos no se van a generar mejores rentabilidades. Es más, creemos que utilizar productos complejos sin tener los conocimientos y experiencia necesarios pueden producirnos importantes pérdidas en nuestro capital. Por ello, recomendamos, especialmente para inversores principiantes, el uso de activos como los fondos de inversión, que puedan proporcionarnos un acceso a los mercados financieros, pero a través de un mecanismo sencillo de entender.

Tambien creemos que es importante contar con la ayuda de un asesor financiero que pueda ayudarnos a elegir los mejores productos en función de nuestros objetivos y necesidades. A la hora de invertir en fondos de inversión, existe una gran oferta, por lo que puede ser difícil saber cual o cuales fondos nos encajan mejor y esto es especialmente importante en momentos donde los mercados sufren incertidumbres. Contar con un buen asesor financiero, puede suponer la diferencia entre invertir con seguridad o perder dinero.

A largo plazo, los momentos de pánico suelen generar las mejores oportunidades de compra

¿Alguna vez se han preguntado cómo reaccionarían con sus inversiones si el mercado sufre un desplome del 15%?

Estamos seguros que la mayoría de inversores, venderían sus posiciones ante un momento de corrección importante en el mercado, aunque el horizonte temporal de su inversión sea a largo plazo. También estamos seguros de que muchos de ellos tardarían un tiempo en volver a recomponer su cartera.

Sin embargo, creemos que esta manera de actuar, y el tiempo nos lo ha demostrado, no es la adecuada. ¿Por qué?, pues porque a históricamente, los momentos de pánico bursátil han generado las mejores oportunidades de compra a medio y largo plazo. Además se ha demostrado también, que el tratar de buscar el «timing» del mercado haciendo entradas y salidas con frecuencia, puede tener como consecuencia el estar fuera del mercado en un momento de rebote, lo que podría suponer una perdida de eficiencia y rentabilidad muy relevante en el largo plazo.

Es decir, por norma general, se suele vender cuando el mercado corrige con fuerza, sin valorar si se está vendiendo de manera justificada o no. En nuestra opinión, hay que analizar los motivos de la corrección del mercado, y detectar si se trata de una corrección justificada y que pueda ser sinónimo de un cambio de ciclo, o si por el contrario se trata de una corrección puntual del mercado.

Cuando las correcciones son puntuales y provocadas por algún tipo de factor no económico, como por ejemplo factores puramente políticos, nuestro consejo suele ser el de tener paciencia y no dejarse llevar por el pánico. Además, en perfiles de inversión con tolerancia al riesgo y cuyo horizonte temporal sea de largo plazo, solemos ver estos movimientos como oportunidades de compra.

Otra cosa diferente sería el caso de una corrección que realmente estuviera provocada por un deterioro económico probado, y que pudiera por tanto dar pie a un cambio de ciclo. En este caso, lógicamente sí que habría que ajustar las inversiones a ese momento de mercado. Sin embargo, es preferible aprovechar repuntes puntuales para ir haciendo estos ajustes en las carteras, y no hacerlo en ningún caso cuando el miedo de los inversores está en su punto álgido. Tengan en cuenta, que incluso en fases bajistas de los mercados, suelen producirse rebotes puntuales que pueden ser aprovechados para bajar exposición en las carteras o hacer cambios.

¿Por qué un asesor financiero me conviene más que el director de mi oficina?

Cada vez son más los ahorradores, que han dejado de confiar en el director de su oficina bancaria de toda la vida y recurren a los servicios de un asesor financiero profesional. Los motivos son varios:

Clientes más formados financieramente

 

Gracias a la labor formativa que se lleva a cabo por muchos profesionales del sector, a través de Internet, conferencias o cursos, los ahorradores españoles cada vez disponen a su alcance de un mayor número de posibilidades para mejorar sus conocimientos financieros.

Esto contribuye a que sea más fácil para un individuo que desea invertir, el saber qué aspectos valorar en un producto para saber si es algo que le puede interesar o no. Sin embargo, también para los asesores es importante que los clientes estén formados financieramente, ya que de esta manera se facilita que la relación entre el asesor y el cliente pueda ser más productiva.

Es por ello, que el cliente formado, es más exigente con respecto a la manera de gestionar su patrimonio, por lo que buscará a su vez a profesionales que le puedan ofrecer realmente lo que está buscando o lo que necesita.

Precedentes de la banca comercial

 

Durante los últimos años, han sido numerosos los casos de ahorradores afectados por la mala evolución o mal resultado de algún producto ofrecido por su banco. En muchos de estos casos, no se ha tratado de un cliente aislado, si no de un amplio grupo de afectados por un mismo producto, lo que da pie a pensar en fallos graves a la hora de seleccionar tanto el producto como el cliente objetivo.

Por norma general, los bancos suelen lanzar determinados productos, que posteriormente deben de ser comercializados por la red de oficinas para alcanzar una serie de objetivos. Esto provoca que estos productos se puedan ofrecer de manera indiscriminada a los clientes, independientemente de si esos son adecuados o útiles para cumplir las necesidades y objetivos del cliente.

Esto ha generado una importante pérdida de confianza de los ahorradores en su banco de toda la vida, provocando la búsqueda de un punto más de calidad, profesionalidad e independencia en sus inversiones.

Banca privada más accesible

 

Siempre se ha pensado que un asesor financiero era un profesional al que solo podían recurrir las personas con gran patrimonio. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.

La banca privada, ha ido flexibilizando su estructura, hasta el punto de que prácticamente cualquier tipo de cliente que desee invertir sus ahorros, puede hacerlo con la ayuda de un asesor financiero y lo que es igualmente importante, invertir en una amplia gama de productos que la banca comercial no ofrece a sus clientes.

Fondos de inversión de terceros, acciones, renta fija… son instrumentos de inversión que hoy en día pueden estar al alcance de cualquier inversor.

Conclusión

 

Tras este comentario, estamos seguros de que muchos de nuestros lectores pueden pensar que hay que salir huyendo de los bancos comerciales, pero en ningún modo queremos decir eso.

Los bancos comerciales tienen un sentido y utilidad importantes para cualquier ahorrador, pero creemos que hay que saber exactamente en qué servicios nos pueden ayudar (tarjetas, domiciliaciones, seguros, préstamos e hipotecas…).

Sin embargo, para todo lo relativo a inversiones, nuestra recomendación es que acudan a los servicios de un asesor financiero profesional, que pueda ayudarles a iniciar su andadura en el campo de las inversiones, buscando los productos más atractivos y adecuados a su perfil de inversión.

Opciones financieras. ¿Qué son y cómo funcionan?

Definición de opción financiera

Dentro de los productos derivados, un gran desconocido son las opciones financieras, que es un instrumento que otorga a su comprador el derecho a adquirir un determinado activo, a un precio conocido de antemano, y en un vencimiento concreto; mientras que al vendedor, le otorga la obligación de realizar la operación con las condiciones acordadas.

A cambio de adquirir ese derecho, el comprador de la opción, paga una prima, mientras que el vendedor de la opción es quien la cobra.

Ejemplo.

Luis, compra opciones para adquirir acciones de Telefónica a 8€ en marzo de 2019. Al comprar estas opciones, Luis adquiere el derecho a comprar Telefónica a 8 en el mes de marzo de 2019, mientras que quien ha vendido esas opciones, tiene la obligación de vendérselas. A cambio de adquirir ese derecho, Luis ha pagado una prima de 0,50€ por acción al vendedor de la opción.

Al ser un contrato con un precio y un vencimiento estipulados, se podrán dar una serie de supuestos en los que a Luis le pueda interesar o no ejercer su derecho. En función de estos supuestos, Luis ganará o perderá dinero, pero siempre teniendo presente, que la máxima perdida a la que se enfrenta el comprador de una opción es la prima pagada, mientras que la máxima perdida a la que se enfrenta el vendedor de una opción puede ser ilimitada.

Supuestos:

Si ha vencimiento el precio de Telefónica es igual o superior a 8,50€ a Luis le interesa ejercer su derecho a comprar las acciones. Como el precio de compra es 8€ y ha pagado 0,50€ por acción, a partir de 8,50€ Luis comienza a ganar dinero con la operación, siendo 8,50€ su punto de equilibrio, donde ni gana ni pierde dinero.

Con una Telefónica a 10€, Luis ganaría 1,50€ por acción.

¿Y el vendedor de la opción?

Lógicamente, si el comprador de la opción ha ganado 1,50€ por acción, eso sería lo que perdería el vendedor de la opción sobre Telefónica.

Si ha vencimiento el precio de Telefónica es igual o inferior a 8,50€ a Luis no le interesa ejercer su derecho a comprar las acciones, ya que aunque su precio de compra sea de 8€, hay que tener en cuenta que ha pagado una prima de 0,50€ por lo que por debajo de 8,50€ comienza a perder dinero. En este caso, Luis perdería la diferencia entre el precio de Telefónica en ese momento, y su precio de equilibrio (8,50€), siendo su máxima perdida limitada en la prima pagada de 0,50€.

Con una Telefónica a 6€, Luis perdería como máximo la prima pagada de 0,50€ por acción, ya que no ejercería su derecho a comprar las acciones a 8€ que le supondría una pérdida mucho mayor.

¿Y el vendedor de la opción?

En este caso, el vendedor ganaría la prima de 0,50€ por acción que ha pagado Luis.

Principales diferencias con los futuros financieros

Al igual que los futuros, las opciones financieras son un contrato establecido entre dos partes, con unas condiciones acordadas de antemano, el precio de compra o venta (precio de ejercicio) y el vencimiento.

La diferencia principal entre un futuro y una opción, radica en que mientras que los futuros obligan a ambas partes, las opciones solo obligan al vendedor, mientras que al comprador le otorgan el derecho a decidir si lleva a cabo la operación o no. A cambio, el comprador paga una prima, que es otro concepto que no existe en los contratos de futuros.

¿Qué es y cómo funciona un Unit Linked?

Definición de Unit Linked

 

Dentro de la parte de seguros de vida, uno de los productos que más aceptación está teniendo entre los inversores, son los Unit Linked, que son un tipo de seguro de vida que invierte en nombre y por cuenta del asegurador, en aquellos activos que ha elegido el tomador del seguro, que es quién corre con el riesgo de la inversión.

Es decir, el titular de los activos, es el asegurador y quien decide en qué activos se debe invertir, es el tomador del seguro.

Así pues, y dado que es el tomador quien deciden donde se deben invertir las primas aportadas, el capital final disponible, será variable en función del comportamiento que hayan tenido los distintos tipos de activos en los que se haya invertido.

Fiscalidad de los Unit Linked

 

Fiscalmente, el Unit Linked tendrá el mismo régimen fiscal que los seguros de vida, esto es que se tributará al cobrar la prestación; siempre y cuando se cumplan las siguientes características:

1- El tomador del Unit Linked no tendrá facultades para modificar las inversiones afectadas a las pólizas.

2- Las provisiones matemáticas han de estar invertidas en acciones o participaciones de las IIC predeterminadas en el contrato (serán españolas o comunitarias) o en un conjunto de activos reflejados de forma separada en el balance de la Entidad Aseguradora y que cumplan con los requisitos de diversificación y dispersión de las inversiones que contempla la normativa aseguradora, además de que siempre estén determinadas dentro del contrato del seguro.

 

 

¿Quieres ser un inversor de éxito? Diversifica tu cartera.

A la hora de planificar una buena cartera de inversión, muchos ahorradores nos preguntan cuál es el factor más a tener en cuenta según nuestra opinión.

Lo cierto es que para hacer una cartera competitiva hay que tener en cuenta muchos aspectos, ya que la cartera al fin y al cabo, tiene que cumplir una serie de objetivos y necesidades marcadas por el cliente. No obstante, si tuviéramos que señalar un aspecto “obligatorio” a la hora de hacer una cartera, sería el de la diversificación.

¿Qué es la diversificación?

Hay un famoso dicho en bolsa que dice, “no hay que poner todos los huevos en la misma cesta” y que viene a significar que no podemos invertir todo nuestro dinero en un solo producto. Este es el concepto primario que se esconde tras el concepto de diversificación.  Tratar de combinar una serie de productos para que la cartera esté lo mejor distribuida posible, lo que nos ayudará a disminuir el riesgo global de la cartera.

A la hora de diversificar, hay que tratar de hacerlo no solo por tipo de producto, si no también por zona geográfica, tipo de sector, estilo de gestión

Un activo que nos parece muy interesante de cara a poder hacer una buena diversificación de cartera, son los fondos de inversión, que nos pueden dar la posibilidad de invertir casi en cualquier producto que podamos imaginar, como renta variable (Europa, emergentes, grandes empresas, pequeñas empresas…), renta fija (deuda de gobiernos, deuda corporativa, high yield…) o gestión alternativa (market neutral, long/short…), entre otros…

Pero pongamos un ejemplo:

Es bastante común que nos reunamos con inversores a los que les gusta la renta variable, y suelen cometer el error de tener toda su inversión en acciones españolas. Esto provoca que todo su riesgo esté concentrado en renta variable española.

¿Cómo podríamos diversificar esta inversión?

Solamente con que este inversor que tiene toda su cartera en renta variable española, repartiera esta inversión en distintas zonas geográficas, como por ejemplo renta variable de Estados Unidos, renta variable Europea y algo de renta variable Asiática, estaría disminuyendo el riesgo de su inversión, mientras que sus perspectivas de rentabilidad, al seguir invertido en renta variable serían las mismas.

El hecho de que el riesgo se reduzca es muy fácil de comprender si pensamos que los mercados no siempre se comportan de la misma manera. Es decir, el mercado de referencia español, el Ibex35, no tiene por qué comportarse de la misma manera que el mercado chino o el alemán por ejemplo. De hecho, si ven el comportamiento que han tenido la bolsa alemana y la española en el último año, verán como la bolsa alemana se ha comportado mucho mejor que la española.

Así pues y como conclusión, creemos que si hay un factor que debemos de priorizar a la hora de configurar nuestra cartera de inversión, sería la diversificación sin ninguna duda, ya que es lo que nos ayudará a tener el riesgo de nuestra cartera más controlado.