Invertir sin diversificar implica asumir más riesgo.

A la hora de invertir, uno de los aspectos en los que más nos gusta hacer hincapié es en la diversificación, ya que creemos que es un error muy común entre los inversores y que es muy fácil de subsanar.

Diversificación

Como hemos comentado en otras ocasiones, diversificar implica repartir la inversión entre distintos tipos de activos, zonas geográficas, sectores u horizontes temporales, con la intención de tener una cartera lo mejor distribuida posible.

Es decir, diversificar no es tener cuatro o cinco bancos en cartera, ya que en este caso no existe tal diversificación; sino en tener varias acciones (en el caso de que se tenga una cartera de acciones), que inviertan en sectores diferentes, que pertenezcan a mercados diferentes…

Como ejemplo fácil, cuando alguien nos pide opinión sobre una cartera de renta variable en acciones por ejemplo, valoramos incluir distintos sectores (consumo defensivo, tecnología, utilities…), distintas zonas geográficas (Europa, EEUU, Asia…) e incluso distintas divisas (euro, dólar, libra…).

Descorrelación

Sin embargo, no solo hemos de buscar productos que nos ayuden a diversificar la cartera. También es importante incluir algunos activos que puedan ayudarnos a descorrelacionar nuestra inversión, o lo que es lo mismo, activos que no se comporten de la misma manera ante un escenario determinado del mercado.

Por ejemplo, el Oro ha sido históricamente un activo que ayudaba a descorrelacionar el comportamiento de las carteras, ya que se utilizaba como activo refugio ante caídas en los mercados. Hoy en día, sigue contemplándose de esta manera, aunque bien es cierto que su descorrelación con el mercado es algo menor.

Fondos de Inversión

En nuestra opinión, uno de los productos ideales a la hora de diversificar una cartera, especialmente para todos aquellos ahorradores que todavía no disponen de un patrimonio demasiado elevado, son los fondos de inversión.

Un fondo de inversión como ya hemos comentado en ocasiones, es una cesta de activos que esta gestionada por un equipo de profesionales, y de la cual se pueden adquirir participaciones, lo que nos permite poder acceder a todas las ventajas de una gestión profesionalizada y por tanto diversificada, con un coste muy bajo.

 

 

Resolvemos un error frecuente a la hora de consolidar beneficios.

Hoy, vamos a tratar de subsanar un error que hemos visto que comenten algunos inversores a la hora de realizar plusvalías en un fondo de inversión o en una acción.

¿De qué error se trata?

Muy sencillo, imaginen un inversor que ha comprado 10.000€ en un fondo de inversión o en una acción, y pasado un tiempo va ganando 500€. Para consolidar ese beneficio de 500€ lo que hacen algunas personas es vender 500€ de su inversión, justo lo que llevan ganado. Sin embargo, esta manera de actuar es totalmente equivocada.

¿Por qué?

Para poder consolidar el beneficio que lleva acumulado un producto, debemos vender o traspasar la totalidad de la inversión que tenemos, no únicamente la parte de la plusvalía, ya que si lo hacemos así, solo estaremos consolidando una parte proporcional. Es decir:

Si en el ejemplo anterior queremos consolidar 500€, deberíamos de vender los 10.500€ que vale su inversión. Si solo vende 500€, estaría vendiendo algo menos de un 5% de su posición, por lo que la plusvalía que consolidaría, al ser proporcional, también sería de algo menos de un 5% (es decir, unos 25€).

¿Comprar un fondo solo teniendo en cuenta las comisiones? Error.

A la hora de invertir, uno de los factores que más preocupa a los inversores es el tema de las comisiones del producto que van a contratar, algo que vemos totalmente normal, pero que en el caso de los fondos de inversión en ocasiones puede derivar en un error.

Comisiones a la hora de comprar acciones

Históricamente, muchos inversores han comenzado a dar sus primeros pasos en el mundo de las inversiones con la compra y venta de acciones. Lógicamente en este caso, es normal que a la hora de trabajar con un determinado broker, las comisiones que este cobre por la operativa, puede ser algo determinante a la hora de invertir. Al fin y al cabo, una acción de Telefónica, es la misma se compre en Bankinter o en el Banco Santander. Sin embargo, las comisiones de estos dos bancos a la hora de comprar o vender esta acción son seguramente diferentes. En este escenario, buscar las comisiones más baratas es lo adecuado.

Comisiones a la hora de comprar fondos de inversión

Sin embargo, en el caso de los fondos de inversión, invertir siguiendo el criterio de buscar el fondo más barato, puede ser un gran error, ya que existen muchos fondos de inversión con políticas de inversión diferentes, y cuyas comisiones de gestión suelen depender del perfil de riesgo del fondo y de su ámbito de inversión.

Es decir, dentro de los fondos de inversión, existen fondos monetarios, de renta fija, mixtos, de renta variable… y dentro de cada uno de estos, pueden existir a su vez muchas subcategorías. Dependiendo de esto, el fondo cobrará una comisión mayor o menor. Como hemos comentado, esto suele depender de las dificultades de gestionar el fondo y su política de inversión. Es muy comprensible por tanto, que un fondo monetario que apenas conlleva gestión, tenga unas comisiones muy bajas, mientras que un fondo de renta variable emergente debería de tener unas comisiones bastante más elevadas.

Por norma general, cuanto más potencial de rentabilidad tenga un fondo de inversión, mayor será su comisión de gestión, ya que se supone que para lograr ese potencial de rentabilidad, tendrá que invertir en activos que conllevan una mayor volatilidad y por tanto unas mayores dificultades de gestión para su equipo gestor.

Así pues, creemos que el criterio de selección de fondos de inversión, nunca debe tener las comisiones del fondo, como un factor determinante a la hora de la contratación. Solamente en el caso de que dentro de nuestra selección de fondos, haya dos o tres de la misma categoría, con el mismo o similar perfil de riesgo y con la misma política de inversión, que elegiríamos por supuesto el más barato.

Si por ejemplo tenemos dos fondos de renta variable, uno que ha logrado a 3 años una rentabilidad media del 12% con una volatilidad del 8% y que cobra una comisión de gestión del 1,50% y otro que al mismo periodo ha logrado una rentabilidad media del 10% con una volatilidad del 9% y que cobra una comisión de gestión del 1%, no duden que nosotros nos quedaríamos con el más caro, ya que pagar esa mayor comisión nos sale a cuenta, visto que el fondo no solo saca más rentabilidad media, si no que lo hace con una menor volatilidad.

Nuestra recomendación, es que si ven un fondo que les gusta, y cobra una comisión de gestión que les parece elevada, vean si el motivo de que esa comisión es elevada está justificado. ¿Cómo?; comparándolo con fondos de la categoría, viendo si el gestor hace un buen trabajo y bate al índice y a la media de su categoría, mirando si el fondo tiene un buen ratio de Sharpe…

Si encuentran dos fondos de inversión que se ajustan a sus necesidades, y que son muy similares en su composición, rendimiento, volatilidad, gestión… entonces sí, compren el más barato.

 

La importancia de conocer y entender los productos en los que invertimos

En estos últimos años, hemos leído multitud de noticias acerca de ahorradores afectados por productos con los que han perdido dinero, como por ejemplo las famosas Preferentes entre otros. Una característica común entre la mayoría de estos ahorradores, era que ninguno de ellos sabía lo que eran las Preferentes y cómo funcionaban, por lo que tampoco llegaban a entender cual era el riesgo real que estaban asumiendo con el producto.

Es importante entender bien en qué se está invirtiendo

Para evitar situaciones como estas, es fundamental que a la hora de invertir, contratemos productos que entendamos perfectamente, al menos en sus características básicas.

Esto nos ayudará a comprender los riesgos del producto, y cómo pueden afectar estos a la evolución de nuestra inversión.

La figura del Asesor Financiero

Cuando trabajamos con un buen Asesor Financiero, una de sus funciones es la de ayudarnos a comprender los detalles y características de los productos que van a componer nuestra cartera de inversiones. En el caso de que nuestro Asesor nos proponga una inversión, y no nos explique en qué consiste y cuales son sus ventajas o riesgo, deberíamos de exigirle que lo haga.

Otras cuestiones a tener en cuenta

Sin embargo, creemos que no es suficiente únicamente con comprender las características del producto. Hay otras cuestiones que debemos revisar antes de contratar un producto. Nosotros nos plantearíamos las siguientes cuestiones:

¿Es este producto adecuado para lograr mis objetivos?

¿Cuánto puedo ganar o perder con este producto? ¿La relación rentabilidad/riesgo es realista?

¿Qué horizonte temporal es el adecuado para invertir en el producto?

¿Existen alternativas mejores para lograr mis objetivos?

¿El coste que tiene el producto es proporcional a lo que me ofrece?

El peligro de la publicidad

En muchas ocasiones, los medios de comunicación publican noticias acerca de productos de inversión que parecen ser fantásticos en todos sus aspectos. Sin embargo, hemos de tener en cuenta que la mayoría de esos artículos, suelen ser noticias promocionadas, es decir, noticias que están pagadas por quien vende o comercializa dicho producto, por lo que hay un interés claro en que lo que se cuente en la noticia sea visto por el lector como algo atractivo.

En caso de duda, nosotros siempre recomendamos que consulte con su Asesor los detalles del producto. Puede ser que realmente sea un producto que le interese y encaje o puede ser un producto que no merezca la pena.

 

La paciencia, una virtud para encontrar las buenas oportunidades de compra.

Error de principiante: Anticiparse en las compras

 

A la hora de invertir en los mercados financieros, una de las principales cualidades que hay que tener, es saber manejar correctamente los tiempos de la inversión. Dentro de este manejo de los tiempos, hay algo que consideramos muy importante, y que no es otra cosa que tener la paciencia necesaria para invertir en el momento más adecuado.

Muchos inversores principiantes, cometen el error de anticiparse a la hora de comprar. Generalmente esto suele ocurrir, porque no se ven las posiciones en liquidez como una parte más del proceso de inversión, si no como una pérdida de rentabilidad o de coste de oportunidad, por lo que aprovechan cualquier caída en el mercado para comprar, sin pararse a pensar si el mercado está dando una oportunidad, o realmente no.

Una pregunta que solemos hacerle a este tipo de inversores, es si prefieren un escenario en el que durante unas semanas o unos meses, no estén ganando rentabilidad, o si prefieren estar comprados y perdiendo dinero. Aunque la pregunta parece que tiene una respuesta sencilla, hay muchos inversores que prefieren estar comprados, y no en liquidez.

No es malo estar en liquidez de vez en cuando

 

Como hemos comentado en muchas ocasiones, los mercados suelen funcionar por ciclos, y lógicamente no en todas las fases del ciclo, es conveniente estar comprado. Hay ocasiones, donde los activos de riesgo están en momentos de corrección y es en estas ocasiones cuando es interesante tener activos de bajo riesgo y por qué no liquidez.

Tengan en cuenta, que en fases bajistas del mercado, especialmente cuando se producen cambios de ciclo, las correcciones suelen prolongarse durante meses, e incluso años. En estas fases, las caídas no son continuadas, si no que dentro del movimiento principal de corrección, puede haber rebotes que generalmente suelen ser una «trampa» para los inversores que quieren estar siempre comprados, ya que lo que estos rebotes producen es que las entradas se hagan a precios altos.

Así pues, deben intentar ver un poco más allá, y tratar de discernir en qué momento están los mercados, para poder distinguir las oportunidades de compra, de los movimientos de engaño. Es por ello, que la paciencia en estos casos es una virtud, ya que nos dará la posibilidad de analizar tantos factores como podamos para poder tomar la decisión más adecuada.

Somos conscientes de que esta labor es complicada, y que por supuesto no está al alcance de cualquier inversor, por lo que hacemos especial hincapié en la necesidad de contar con un asesor financiero profesional que les pueda ayudar en la toma de decisiones.

¿El mercado corrige con fuerza? No se precipite y analice la situación.

En momentos como el actual, donde los mercados están sufriendo correcciones importantes, lo primero que se le suele pasar por la cabeza a un inversor es vender toda la cartera, algo que sin embargo, puede ser un gran error.

Mantener la calma es clave.

Lo primero que hay que hacer, es mantener la calma y analizar los motivos por los que se está produciendo la caída.

En ocasiones, estos motivos están justificados por una serie de malos datos macroeconómicos o un empeoramiento de la situación económica; algo que sí daría pie un reajuste del riesgo de la cartera.

Sin embargo, en otras ocasiones, las correcciones están producidas por una serie de factores que por lo general suelen ser puntuales y por tanto de corto plazo. Entre estos factores, suelen estar los acontecimientos políticos por ejemplo. En este caso, deshacer posiciones de una manera precipitada, suele ser negativo en el medio plazo, ya que los mercados suelen rebotar con fuerza, una vez que han superado el primer impacto de nerviosismo.

Tener la cartera bien perfilada en cuanto al riesgo, también fundamental.

También es importante, valorar si las inversiones que se tienen en la cartera están adecuadas al perfil de riesgo y al horizonte temporal propuesto para la inversión.

Si una cartera está pasada de riesgo, es normal que cualquier corrección del mercado suponga una mayor tensión para el inversor, que puede no estar acostumbrado a manejar las situaciones de volatilidad bursátil. Es por ello que siempre recomendamos que no se asuma más riesgo del que se puede tolerar, ya que esto también ayudará a manejar las correcciones de una manera más acertada.

Cuando una cartera está compuesta por activos que encajan en el riesgo deseado por el inversor, y además estos están estudiados para un horizonte temporal también propuesto por el inversor, los movimientos de corrección en los mercados pueden afectar psicológicamente mucho menos, lo que permitirá dejar a un lado las decisiones precipitadas y analizar la situación con más tranquilidad.