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La importancia del Alfa y la Beta de un fondo de inversión

Seleccionar un buen fondo de inversión, en ocasiones se convierte en una tarea ardua y difícil, ya que son varios los parámetros que hemos de mirar y comparar para saber si estamos tomando la decisión adecuada.

Hay dos conceptos especialmente importantes a la hora de invertir en fondos de inversión, el Alfa y la Beta del fondo.

¿Qué es el Alfa?

Este concepto mide la rentabilidad que el equipo gestor del fondo, es capaz de conseguir por encima del índice de referencia del fondo. Es decir, sería una manera de medir la aportación de los gestores al fondo de inversión, por lo que cuanto mayor sea el Alfa del fondo, mejores son los gestores y por tanto más atractivo es el fondo de inversión.

Lógicamente, en los fondos de gestión pasiva, el Alfa es cero, ya que su trabajo se limita al de replicar al índice de referencia. En los fondos de gestión activa sin embargo, la diferencia entre un fondo bueno y un fondo «del montón», la marca el Alfa, que como hemos comentado anteriormente, cuanto mayor sea, mejor.

¿Qué es la Beta?

Es una medida que relaciona el comportamiento del fondo, respecto a los movimientos del mercado. Es decir, cómo se mueve el fondo en relación a cómo se mueve el mercado. Veamos tres escenarios:

Una Beta de 1, significa que el fondo se mueve igual que el mercado, es decir, que cuando el mercado sube un 2% por ejemplo, el fondo también sube un 2% y viceversa.

Una Beta de -1, significa que el fondo se mueve de manera inversa al mercado, es decir, que cuando el mercado sube un 2% por ejemplo, el fondo caería un 2% y viceversa.

Una Beta de 0,5, significa que el fondo sube cuando sube el mercado, pero lo hace en menor medida y viceversa. Por ejemplo, ante una subida del 2% en el mercado, el fondo lo haría un 1%.