Ratio Sharpe. ¿Qué es y cómo lo interpreto?

Como hemos comentado en anteriores artículos, a la hora de trabajar con un determinado activo, es importante conocer bien todas sus características, para poder sacar el máximo rendimiento a nuestras inversiones.

¿Qué es el Ratio Sharpe?

Dentro de los Fondos de Inversión, son muchos los parámetros que tenemos a nuestra disposición, pero debemos de centrarnos en analizar los más importantes, como por ejemplo la relación existente entre la rentabilidad del fondo y la volatilidad del mismo, algo que se conoce como Ratio Sharpe

Concretamente, se calcula dividiendo la rentabilidad en un periodo de tiempo (generalmente 1 año) del fondo, entre su volatilidad en el mismo periodo.

¿Cómo lo podemos interpretar?

Si el valor resultante es mayor que 1, eso implica que por cada unidad de riesgo asumido, el fondo proporciona más rentabilidad, por lo que es un dato muy bueno y pone en valor el trabajo del equipo gestor. Es decir, estaríamos ante un fondo que compensa el riesgo asumido.

Si el valor resultante es menor que 1, implicaría que por cada unidad de riesgo asumido, el fondo proporciona menos rentabilidad, por lo que no es un buen dato. Es decir, estaríamos ante un fondo que no compensa el riesgo asumido.

Ejemplo. Imaginemos dos fondos de la misma categoría. Uno ha tenido una rentabilidad de un 8% y ha asumido una volatilidad de un 10%; mientras que el otro fondo ha tenido una rentabilidad de un 6% y ha asumido una volatilidad de un 4%. ¿Qué fondo sería más interesante?

Ratio Sharpe del Fondo 1: 8%/10% = 0,8

Ratio Sharpe del Fondo 2: 6%/4% = 1,5

Aunque ha obtenido menos rentabilidad, el Fondo 2 es más interesante, ya que rentabiliza mucho mejor cada unidad de riesgo asumido. Es decir, por cada unidad de riesgo que el fondo 2 asume, se obtendría una unidad y media de rentabilidad.

Así pues, a la hora de buscar un fondo de inversión, es importante tener en cuenta el Ratio Sharpe del mismo, ya que cuanto mayor sea, sabemos que mejor rentabiliza el riesgo asumido. Sin embargo, aunque es importante, no consideramos que sea un factor determinante.

Al ser una relación entre la rentabilidad generalmente a un año, y la volatilidad en el mismo periodo, puede ocurrir que un fondo de inversión pueda ver su Sharpe distorsionado por un año donde la volatilidad sea extraordinariamente baja. Es por ello que debemos de analizar este parámetro junto a otros datos del fondo, para poder valorar si es un producto realmente adecuado a nuestros intereses.

¿Cómo podemos saber el riesgo de un Fondo de Inversión?

Uno de los aspectos más importantes a la hora de configurar una buena cartera de inversiones, como hemos dicho en muchas ocasiones, en la adecuar la composición de la misma al riesgo que estamos dispuestos a asumir. Lógicamente, para ello debemos de conocer o saber medir el riesgo de cad uno de los activos que componen la cartera. Cuando hablamos de fondos de inversión, la medida que solemos utilizar para saber el riesgo que puede tener un fondo, es la volatilidad. 

Volatilidad, ¿Cómo interpretarla?

Este dato, se puede encontrar fácilmente en la ficha del fondo, y nos indica el rango de fluctuación media que ha tenido el fondo durante un periodo de tiempo determinado. Cuanto menor sea la volatilidad de un fondo, menores habrán sido sus fluctuaciones, y por tanto menor será su riesgo.

Por norma general, se publican datos de la volatilidad a uno, tres y cinco años. 

Lógicamente, cuanto más a largo plazo veamos la volatilidad, más podremos concretar el riesgo real del fondo de inversión. Esto es así por que en ocasiones, las volatilidades a 1 año de los fondos de inversión, pueden estar distorsionadas por un comportamiento anómalo del mercado.

Por ejemplo, en el año 2017, la volatilidad de los mercados ha sido extraordinariamente baja, por lo que las volatilidades a 1 año de la mayoría de fondos, han estado muy por debajo de su media histórica, algo que podría llevarnos a engaños y hacernos ver menos riesgo en un fondo del que realmente tiene.

¿A qué plazo deberíamos de mirar la volatilidad?

La medida de tiempo quizás más adecuada para poder hacerse una idea correcta del riesgo de un fondo, sea ver la volatilidad del mismo en un periodo de 5 años.

¿Qué debemos de tener en cuenta?

En ocasiones, el ver un dato de volatilidad de un fondo de manera individual, puede darnos una idea de lo que debemos de esperar del fondo en concreto, pero no de si el fondo es el más adecuado dentro de su categoría. Es por ello que es recomendable que hagamos un comparativo entre varios fondos de la misma categoría, para saber en primer lugar, qué volatilidad es la esperada para ese tipo de fondos, y por otro lado para saber si el fondo que estamos eligiendo nos supone más o menos riesgo que la media de la categoría.

Folletos y documentación legal del fondo

Además de mirar los parámetros de volatilidad, los Fondos de Inversión tienen la obligación de publicar de manera periódica una serie de informes y documentación legal, que también nos puede ayudar a determinar el nivel de riesgo del fondo. Documentos como el KIID (documento de información al inversor), nos suelen mostrar cuál es la política de inversión del fondo, así como en qué activos está invertido.

Además en este documento se publica una escala de riesgo del fondo, que suele ir desde 1 (menos arriesgado), hasta 7 (máximo riesgo).

 

¿Deberíamos ahorrar para la jubilación? Por supuesto.

Según la mayoría de encuestas, una de las principales preocupaciones de los españoles, es que va a pasar con su pensión una vez se jubilen.

¿Tendremos pensiones?, ¿Cómo serán estas?… son cuestiones que lógicamente la gente se está comenzando a hacer cada vez con más frecuencia, y no es para menos, ya que no hace falta saber demasiado de economía para darse cuenta de que cada vez hay más personas que entran dentro de la edad de jubilación, y sin embargo el número de cotizantes a la seguridad social no crece en la misma proporción.

También hemos observado, que está aumentando el numero de ahorradores que están comenzando a planificar su jubilación de un modo privado, buscando generar un ahorro a largo plazo que les permita tener un cierto colchón de ahorro una vez dejen de trabajar, un ahorro que podría ayudarles a complementar la pensión que les pueda quedar en un futuro; una iniciativa que nos parece absolutamente necesaria.

¿Cómo ahorrar a largo plazo?

Quizás la manera más comúnmente conocida para ahorrar a largo plazo, es mediante el uso de Planes de Pensiones, un instrumento que sin embargo no siempre es el método más apropiado para planificar la jubilación, como veremos a continuación.

Ventajas de los Planes de Pensiones

La principal ventaja de los planes de pensiones, es la posibilidad que tienen de desgravarse una determinada cantidad de las aportaciones realizadas, en el IRPF, algo que beneficia a aquellos ahorradores con ingresos elevados.

Inconvenientes de los Planes de Pensiones

Este tipo de productos están configurados para ayudar a sus poseedores a generar un ahorro de largo plazo para el momento de su jubilación, por lo que solo pueden rescatarse llegado el momento de la jubilación o en el caso que se den una serie de supuestos excepcionales, como un paro de larga jubilación, una enfermedad grave o una invalidez, por ejemplo.

Fondos de Inversión

En nuestra opinión, los Fondos de Inversión es la mejor manera para ahorrar a largo plazo, ya que nos permiten aprovechar las ventajas de la inversión colectiva, al igual que los Planes de Pensiones, pero no tienen ningún tipo de restricción para poder rescatar el dinero. Es decir, un ahorrador que compre hoy un Fondo de Inversión, podría rescatarlo la semana siguiente si así lo quisiera o necesitara.

La única desventaja que tienen los Fondos de Inversión con respecto a los Planes de Pensiones, es que no gozan de una ventaja fiscal, pero como hemos comentado anteriormente, esto sería algo que solo podría interesar a aquellos ahorradores con rentas elevadas.

Liquidez, capacidad de diversificación, poder aprovechar las ventajas de las economías de escala, invertir en prácticamente cualquier mercado u activo o aprovecharse de las capacidades de gestión de profesionales, son algunas de las bonanzas de los Fondos de Inversión, que están al alcance de cualquier ahorrador, independientemente de cuál sea su capacidad de ahorro.

Conclusión

Si la jubilación nos preocupa, hay que tomar medidas cuanto antes. Comenzar a planificar un ahorro de largo plazo, es algo que nos ayudará en el futuro, por lo que no deberíamos de demorarlo más en el tiempo.

Contactar con un asesor financiero que nos ayude a revisar nuestra situación económica actual, y planificar la situación económica futura, puede ayudarnos a que la jubilación, sea un problema menor en nuestro día a día.

 

 

 

 

 

La importancia del Alfa y la Beta de un fondo de inversión

Seleccionar un buen fondo de inversión, en ocasiones se convierte en una tarea ardua y difícil, ya que son varios los parámetros que hemos de mirar y comparar para saber si estamos tomando la decisión adecuada.

Hay dos conceptos especialmente importantes a la hora de invertir en fondos de inversión, el Alfa y la Beta del fondo.

¿Qué es el Alfa?

Este concepto mide la rentabilidad que el equipo gestor del fondo, es capaz de conseguir por encima del índice de referencia del fondo. Es decir, sería una manera de medir la aportación de los gestores al fondo de inversión, por lo que cuanto mayor sea el Alfa del fondo, mejores son los gestores y por tanto más atractivo es el fondo de inversión.

Lógicamente, en los fondos de gestión pasiva, el Alfa es cero, ya que su trabajo se limita al de replicar al índice de referencia. En los fondos de gestión activa sin embargo, la diferencia entre un fondo bueno y un fondo «del montón», la marca el Alfa, que como hemos comentado anteriormente, cuanto mayor sea, mejor.

¿Qué es la Beta?

Es una medida que relaciona el comportamiento del fondo, respecto a los movimientos del mercado. Es decir, cómo se mueve el fondo en relación a cómo se mueve el mercado. Veamos tres escenarios:

Una Beta de 1, significa que el fondo se mueve igual que el mercado, es decir, que cuando el mercado sube un 2% por ejemplo, el fondo también sube un 2% y viceversa.

Una Beta de -1, significa que el fondo se mueve de manera inversa al mercado, es decir, que cuando el mercado sube un 2% por ejemplo, el fondo caería un 2% y viceversa.

Una Beta de 0,5, significa que el fondo sube cuando sube el mercado, pero lo hace en menor medida y viceversa. Por ejemplo, ante una subida del 2% en el mercado, el fondo lo haría un 1%.

¿Qué es el Valor Liquidativo de un fondo de inversión?

A la hora de ahorrar a través de fondos de inversión, hemos de tener en cuenta, que su funcionamiento es diferente al de otros productos como las acciones, los depósitos o la renta fija.

Para poder ir profundizando en el producto, es importante conocer algunos aspectos básicos y cierta terminología propia de los fondos de inversión, como por ejemplo la de valor liquidativo.

¿Qué es el valor liquidativo de un fondo?

Es el resultado de dividir, la valoración total de la cartera del fondo, entre el número de participaciones del mismo.

Con ello obtenemos un precio de valoración del fondo, que es el que se tomará como referencia para comprar o vender el fondo.

La mayoría de fondos de inversión, actualizan su valor liquidativo de manera diaria, pero no todos lo hacen a la misma hora, ya que ello depende de los activos que compongan su cartera.

Un aspecto a tener en cuenta de los fondos de inversión y que los diferencia de las acciones, es que si bien las acciones actualizan su precio con cada transacción que se produzca en el día, los fondos de inversión solamente actualizan su liquidativo una vez al día.

Conclusión

Cuando queremos comprar o vender un fondo de inversión debemos de tomar como referencia el valor liquidativo del fondo, que como hemos comentado anteriormente, es la última valoración de la cartera del fondo, dividido entre el número de participaciones.

Hemos de tener en cuenta no obstante, que el valor liquidativo publicado de un fondo, suele ir con cierto retraso con respecto a lo que han hecho los mercados, generalmente uno o dos días de retraso, ya que la valoración de la cartera se actualiza a cierre de mercado.

Esto se entiende mejor con un ejemplo. Imaginemos que el inversor Pedro, ve que el mercado español está subiendo un 2% y por tanto piensa que será buena idea comprar un fondo de inversión de renta variable española. Sería un error que Pedro pensara que cuando compre el fondo de inversión, ya habrá ganado ese 2%, ya que si compra el fondo ese mismo día, el valor liquidativo que se le aplicará será el del cierre de mercado, por lo que Pedro comprará el fondo después de que ya haya reflejado la subida correspondiente en su liquidativo.