Sin pelos en la lengua. ¿Por qué los inversores españoles no tomamos buenas decisiones de inversión?

El otro día, en un corrillo entre profesionales del sector, surgía una pregunta que nos ha parecido interesante compartir con ustedes. ¿Por qué los inversores españoles no invierten bien, por norma general?

Lo cierto es que surgieron muchas respuestas a la pregunta, y la mayoría ya las hemos expuesto en las guías que tenemos colgadas sobre los principales errores a la hora de invertir, pero hay un factor que obsesiona a la mayoría de inversores, y que hemos de darnos cuenta de que en la mayoría de ocasiones, no ayuda realmente a buscar el mejor activo o el mejor asesoramiento, y son los costes.

La mayoría de profesionales del sector financiero, advierten de que la obsesión de los inversores por los costes más baratos y por tratar de conseguir asesoramiento por cualquier medio que sea gratuito, hace que se cierren muchas puertas para realizar una inversión eficiente. Pagamos lo que sea por cenar en el restaurante de moda (un servicio), pagamos por tomarnos unas cañas con los amigos (un servicio), pagamos por un corte de pelo (un servicio)…, sin embargo, cuando un profesional nos presta un servicio financiero, ¿por qué no lo valoramos?

Nosotros siempre hemos dicho, que las comisiones de gestión de un fondo por ejemplo, son totalmente secundarias siempre que el fondo las justifique, ya sea por la rentabilidad que proporciona o por que el gestor bate constantemente a la media de la categoría. Una cosa, es que entre dos fondos con igual desarrollo, optemos por el más barato, esto es algo lógico. Pero cerrar las puertas a meter un buen fondo en cartera porque consideramos que tiene una comisión de gestión elevada, es un error.

También hay muchos casos de inversores que manejan su cartera con las recomendaciones que leen en los periódicos o que escuchan en los programas de radio que hablan de economía. El error de delegar todo lo que no sabemos hacer en profesionales, menos la gestión de nuestro patrimonio, es algo muy frecuente y que además suele salir mal. Al final, hemos de tener muy presente que en el mundo de las inversiones, lo barato sale caro, y si se trata de información más aún. Tengan en cuenta, que hay entidades e inversores profesionales que pagan cientos de miles de euros anuales por sistemas y programas, que les proporcionan información en tiempo real; ¿No creen entonces que la información que aparece en los medios de manera gratuita, es una información que está ya más que descontada por los mercados? ¿o no creen que puede ser una información interesada?

Por eso, siempre que un inversor cualificado nos pregunta al respecto de los costes nuestra opinión siempre es la misma. Si acceder a una plataforma de inversión con mucho producto tiene comisión de mantenimiento, por ejemplo, valore que está pagando por tener a su disposición herramientas suficientes para diversificar su cartera; si busca un asesoramiento financiero y le cobran por él, valore el valor añadido que le puede ofrecer ese asesoramiento profesional.

Si pagamos por cualquier servicio que se nos presta, debemos de cambiar la mentalidad y considerar que cuando nos asesoran o cuando queremos invertir, también se nos está prestando un servicio, y como tal, hay que pagarlo.

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